Los textiles sirven para vestir el hogar, frase que ya habrás escuchado con anterioridad, y tiene muchísimo de cierta. Si no utilizamos textiles la sensación de que falta algo en el hogar se siente, como si estuviese desnudo. Pero también es importante combinar correctamente. Por eso veamos ahora cómo combinar los textiles del dormitorio, y hacerlo con estilo.

Lo primero a tener en cuenta es que si prefieres los textiles con estampados o colores vivos, entonces lo ideal es que la base de tu habitación sea de un color neutro.

Si la base es blanca, o de algún otro color lo suficientemente sobrio, entonces podrás darte la libertad de utilizar estampados en tus textiles, desde líneas geométricas, a colores vibrantes, diseños florales, etc.

Esta lógica de una base neutra también aplica en la cama o el sofá. Si eliges una base lisa y sutil para la cama o el sofá, entonces arriba podrás combinar con unas sábanas estampadas. En el sofá podrás jugar con los cojines, los cuales pueden tener el mismo estampado que las cortinas, y de esta forma ya estarás combinando dos textiles de tu dormitorio.

En cuanto a las texturas, también puedes permitirte combinar varias texturas entre sí, pero teniendo en cuenta que entre sí respeten una misma gama de colores. Se puede tomar un solo color y variar sus tonalidades.

Como verás, lo importante a tener en cuenta al momento de combinar los textiles del dormitorio, es permitirse jugar y combinar, pero siempre con un factor denominador común que una a los textiles entre sí, y tratando de mantener una coherencia.

No se trata simplemente de combinar diferentes estilos al azar, sino tener en cuenta también la sutileza. De esta forma obtendrás resultados estupendos.

Esta unificación de estilos pasa mucho por el color, el secreto está en respetar una misma gama de color, o jugar con los colores complementarios pero de forma sutil, sin exagerar de este recurso.

Recuerda que una base blanca te permitirá poder hacer un mayor uso de este recurso, pudiendo hacer combinaciones como un cian o turquesa junto con un naranja o un durazno, colores que se complementan perfectamente bien en las dosis justas. Por ejemplo, puedes escoger utilizar esta combinación sólo en los cojines tanto de la cama como del sofá, o sólo en el edredón.

Una alfombra puede ser otro detalle que forma parte del mundo de los textiles, que junto con la ropa de cama puede ser un punto de atención del dormitorio.

Recuerda que además de combinar entre sí, los textiles deben ir a tono con el estilo de la habitación en general.

Las posibilidades a la hora de combinar son muchas, lo importante siempre es que respetes tu gusto personal, te manejes de manera intuitiva, y sigas estos consejos que te acabamos de dar para combinar los textiles del dormitorio con éxito.