¿Tienes como objetivo decorar la cocina y lo quieres hacer con un estilo personal?

Tanto si se trata de una cocina grande como de una cocina pequeña, esta estancia siempre supone todo un reto a la hora de decorarla.

Por un lado, como es lógico, lo que se buscará es que resulte lo más práctica posible, dada la función que desempeña en el hogar. Por otro, no hay por qué renunciar a aportar el estilo que se desee también en este cuarto. A veces, tan sólo un pequeño detalle, como puede ser optar por un fregadero bajo la encimera, en lugar del típico que contaba con los bordes por fuera, ya puede marcar la diferencia y dar una sensación de mayor amplitud, al no tener esa limitación visual. Veamos cuáles son las claves a tener en cuenta para contar con una cocina de diez.

Fijarse en el tamaño.

Hay que saber las dimensiones de la cocina para buscar todos los electrodomésticos y muebles que mejor se puedan adaptar. Esto hay que tenerlo muy en cuenta porque se traducirá en una mayor o menor comodidad en el día a día. Si se trata de una cocina pequeña, se puede optar por algunos de dimensiones menores o, porqué no, pedir que se hagan a medida algunos muebles con el objetivo de aprovechar al máximo el espacio. Después, será más cuestión de los pequeños detalles.

Sírvete de los complementos.

Una vez más, si se trata de un espacio más limitado, es mejor por optar por objetos como una lámpara o un cuadro que destaquen. Si se tiene más sitio, no está de más el hacerse con una buena mesa donde poder reunir a toda la familia, como una forma más de integrar este cuarto con todo el conjunto del hogar y sacarle el máximo partido.

Los colores.

Hay que ser atrevido con esto y salirse de los aburridos blancos. Éstos están muy bien para los techos porque, de manera visual, se gana en altura, pero para las paredes hay que tratar de buscar algo diferente. Una idea pasa por optar por colores claros y combinarlos con algún que otro vinilo. También se pueden dejar todas las paredes de un mismo color y reservar la última para un color mucho más llamativo.

La luz.

Asegúrate, siempre que puedas, de tener una ventana cerca del lugar donde se vaya a cocinar. Esto siempre resulta atractivo porque cumple dos funciones. Por un lado, se aprovecha la luz natural y, por otro, se puede usar la ventana para ventilar, en el caso en el que sea necesario. La luz artificial debe ser potente para poder ver bien cuando ya no haya sol, pero se puede dejar una zona con menor iluminación, en el caso de tener la opción de una mesa en la cocina, para crear un espacio más íntimo, si así se desea.

Fuera puertas.

Y hasta puede ser aplicable el eliminar la pared que separa a la cocina del salón, aunque esto siempre dependerá de los gustos y del uso que se le vaya a dar a la cocina. Hay quienes se pasan muchas horas en ella y ésta es una excelente manera de no aislarse y también de crear un espacio con un estilo mucho más abierto, que es precisamente lo que se lleva ahora.