Sin duda, el suelo es uno de los aspectos más importantes del hogar, por lo que si estás pensando en renovar el tuyo, es importante que aciertes con tu elección, escogiendo el suelo que mejor encaje con el resto de la decoración y se adapte a tus necesidades.

Porque, junto a las paredes, el suelo es capaz de cambiar por completo la decoración, por ello, a continuación te vamos a dar unos consejos para elegir el pavimento más adecuado para cada estancia del hogar, que te ayudarán a acertar, disfrutando de la mejor estética, comodidad y funcionalidad.

pavimento adecuado para cada estancia del hogar

Asimismo, si estás pensando en cambiar el suelo, Montero Construccions es nuestra empresa de confianza en la zona de Girona para contratar la instalación de parquet o realizar una reforma integral en el caso de que fuera necesaria. Puedes entrar en su página web y echar un vistazo a algunos de los proyectos realizados.

Suelos de cerámica

Antiguamente la cerámica únicamente se utilizaba para los suelos y paredes de baños y cocinas, pero esto ahora ha cambiado, y actualmente la cerámica está presente en cualquier estancia del hogar, ofreciendo unos excelentes resultados tanto a nivel de decoración como de funcionalidad, y estando presente en múltiples acabados.

Entre sus principales ventajas destacar que es un tipo de pavimento muy resistente, duradero y versátil, que además soporta perfectamente la humedad y el paso del tiempo, y apenas necesita mantenimiento.

Mientras que en cuanto sus inconvenientes, decir que su instalación requiere obra y es algo elevada, así como que en invierno puede resultar algo frío.

Suelos de piedra natural

Muy similares a los de cerámica, los suelos de piedra natural son unos de los más exclusivos y de mayor calidad, y actualmente están en auge, especialmente para espacios interiores como el salón, aunque cada vez más, también para exteriores.

Su principal ventaja es que es un suelo muy elegante, que aporta sofisticación y queda genial en las decoraciones más señoriales. En cambio, es un suelo bastante delicado que precisa bastante mantenimiento, y que incluso puede necesitar tratamientos específicos. Asimismo, su instalación también es elevada.

Suelos laminados

Los suelos laminados son unos de los más utilizados y recomendados, ya que son tremendamente versátiles y ofrecen resultados muy similares a los de la madera natural, a un precio mucho más económico.

Este tipo de suelos son muy fáciles de instalar, y el único requisito es hacerlo sobre una superficie estable y nivelada. Hay multitud de precios en función de la resistencia, calidad y el tamaño de las lamas, pero por lo general, puedes encontrar un suelo laminado de buena calidad a un precio muy competitivo.

En cuanto a sus inconvenientes, decir que obviamente son de menor calidad que los suelos de madera natural, precisan de un mantenimiento superior y que son menos duraderos.

Suelos de madera natural

En nuestra opinión, los suelos de madera natural son los más acertados para el hogar, comúnmente como suelos de parquet.

En este tipo de suelos hay que diferenciar entre los suelos de madera macizos o preacabados:

  • Macizos: este tipo de suelos se colocan directamente en la vivienda, y allí se encolan, lijan y barnizan. Su precio es más elevado que el de los preacabados.
  • Preacabados: se colocan de manera flotante en la vivienda.

Los suelos de madera nos encantan porque son cálidos, limpios y fáciles de mantener, así como porque se adaptan a cualquier estancia y encajan a la perfección en todo tipo de decoraciones.

El único pero es que su precio puede ser algo elevado respecto a otras opciones, así como que cada cierto tiempo deben acuchillarse para conseguir que luzcan como el primer día, lo que implica lijar la capa superficial del suelo y volver a barnizar, para así eliminar pequeños desperfectos.

Suelos vinílicos

Cada vez más utilizados, los suelos vinílicos te permiten cambiar el suelo de una forma rápida y sencilla, ya que incluso podrás instalarlos tú mismo. Si buscas una opción económica, los suelos vinílicos son perfectos.

Los vinílicos se instalan directamente sobre el pavimento existente, y en función del tipo de suelo elegido, se hará mediante un adhesivo o con clic. Lo único que necesitas es un cúter.

Entre sus principales ventajas, destacar su fácil instalación y la multitud de opciones disponibles, ya que los tienes en imitación madera, azulejos, baldosas hidráulicas, etc., así como su precio competitivo.

Y entre los inconvenientes, decir que son suelos no demasiado resistentes, que no aguantan bien la humedad ni el agua.

Decir que todos los suelos que hemos comentado son aptos para la gran mayoría de estancias del hogar, aunque los suelos de madera natural, laminados y vinílicos, dado que no llevan demasiado bien la humedad, no se recomiendan instalar en baños y cocinas, ya que de lo contrario necesitarían un excesivo mantenimiento y podrían estropearse antes de lo debido. Aun así, si lo deseas, podrás instalarlos sin ningún problema.