La llegada de la pandemia ha impulsado dos procesos que ya venían siendo tendencia antes incluso de que el Covid 19 apareciera en nuestras vidas: el teletrabajo y la transformación digital.

A pesar de que a muchas empresas y profesionales todo el escenario convulso iniciado a partir de marzo de 2020 les pilló de sorpresa, otros muchos ya estaban dando pasos muy avanzados para introducir modificaciones en los sistemas de trabajo. El empleo a distancia tiene múltiples aspectos positivos, como por ejemplo la posibilidad de conciliar vida familiar y laboral o la reducción de gastos y el ahorro en tiempo por no depender tanto del transporte.

No obstante, estas condiciones ventajosas solo son asumibles si la fórmula escogida es adecuada, y aquí entran en juego cuestiones como la transformación digital, con la posibilidad de tener buenas conexiones y material informático de calidad; y también el confort en el área de trabajo, con un elemento muy interesante, los escritorios de altura regulable.

¿Qué son los escritorios de altura regulable?

Los escritorios de altura regulable son dispositivos que permiten trabajar tanto sentado como de pie. Sus patas tienen distintas posiciones en su altura y este cambio puede realizarse de manera manual o neumática.

Más allá de esto, con el resto de elementos sucede algo similar a los escritorios tradicionales, que pueden variar las dimensiones, las patas pueden ser de distintos colores y elaboradas con materiales variados. Un aspecto que sí es interesante es que hay muchos fabricantes que solo venden la estructura, de modo que el usuario decide qué modelo es el que se ajusta a sus necesidades.

La mayoría de tableros soportan más de 120 kilogramos, para realizar todo tipo de tareas, incluso aquellas que vayan más allá de cuestiones ofimáticas. La web Mesaka es una referencia en internet para encontrar mesas de escritorio de altura regulable.

¿Cómo se diferencian los escritorios regulables?

Los escritorios de este tipo pueden diferenciarse atendiendo a varios criterios. Uno es el de la posición a ocupar, y aquí aparecen los escritorios sir-sit y sit-stand. Los primeros están pensados para usuarios de diferentes alturas pero que siempre trabajan sentados.

En cambio los segundos son ideales para personas que alternan tiempo de trabajo estando sentados y otra parte de la jornada en posición erguida. Los sit-stand tienen un recorrido que va desde los 50 a los 65 centímetros, mientras que los sit-sit tienen menos rango de recorrido.

Otro criterio de selección es su estructura, y en ese caso se habla de escritorio regulable o bien estación de trabajo regulable. El escritorio incluye las patas, el tablero y los elementos de elevación. La estación de trabajo es un tipo de mobiliario más pequeño y con menos posibilidades, su función es colocarlo sobre un escritorio tradicional y variar su altura.

Por último está la clasificación de escritorios según su mecanismo de elevación, que puede ser mecánico, neumático o eléctrico. Los escritorios de elevación mecánica son los más económicos, pero obligan a variar la atura de manera manual. En la elevación neumática y eléctrica el proceso de regulación es más cómodo.

Las ventajas de los escritorios de altura regulable

El mobiliario que nos ocupa hoy no solo forma parte del material de oficina, sino que es buena idea para establecimientos con servicio de atención al público. En los últimos años han alcanzado mucha repercusión debido a sus múltiples ventajas.

La principal es el apoyo a la salud. Estar durante muchas horas en un mismo lugar en posición erguida acaba acarreando dolores musculares y lesiones que se agravan con el tiempo. Este mismo problema puede darse en las personas que pasan largos periodos de tiempo sentados.

La opción de ajustar la altura permite alternar entre estar sentado o de pie en la jornada de trabajo. Esto sustituye en parte a la necesidad de caminar unos metros cada cierto tiempo para movilizar los músculos. El resultado es un mayor índice de productividad. A su vez, hay que valorar la cuestión anímica y mental, no solo el cansancio físico. Estar en una misma posición durante largos periodos puede causar hastío, agotamiento mental.

Junto a esto, cabe no olvidar las propias posibilidades que ofrecen estos aparatos, que se ajustan a todo tipo de usuarios. Son más versátiles que los escritorios tradicionales y también más interesantes que un puesto de atención al público en el que el trabajador siempre está de pie.

La web mesaka, un comparador de escritorios, es el portal perfecto para conocer las ventajas de los escritorios regulables en altura, pero también para acercarse a otras tipologías de estos dispositivos.

Una vez te acostumbras a usar un escritorio regulable en altura, no desearás volver atrás, pues comprenderás que se abre un abanico mayor de posibilidades para sentirte cómodo en tu jornada laboral. Y al final, todo esto se acaba traduciendo en un mejor aprovechamiento de tu tiempo.